Podría tener 3 o 4 años desde lo que mi memoria consigue recordar. Mi madre trabajaba en una terraza de verano, donde había música, se reunían grupos de entre 18 y 40 años, gente del pequeño pueblo de Alcolea, era muy familiar todo, pues los dueños eran un matrimonio y sus hijos, que eran como familia de la mía. Recuerdo que era la niña graciosa con la que todos se reían allí, me sentía muy bien, no paraba de bailar ¡Me gustaba tanto escuchar música y llevar el ritmo! era algo que salía de mi cuerpo, algo extraño, pero me sentía bien. Esto es lo primero que recuerdo, mi primer contacto con la música, donde inscoscientemente sabía que había algo especial en ella. Pasaban los años...... Y mi madre siempre me sorprendía con cosas nuevas.... Arte... el arte de las manualidades y de la imaginación... Me enseñaba a hacer cromos, vestidos de papel (para vestir a las muñecas pintadas y recordatas de un folio A4), el teléfono hecho por hilo y dos vasos de plástico... Ahora que lo pienso siempre...
"Nada es imposible... Todo pasa por algo." Si no lo creyera así no lo llevaría tatuado.